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Apnea del sueño infantil

La vida saludable ayuda a mejorar la apnea

La instauración de unas pautas alimentarias adecuadas, así como la programación de una actividad física regular, contribuyen a un óptimo desarrollo del niño desde las primeras etapas de la vida.

Está descrita en la literatura científica la relación existente entre sobrepeso/obesidad y Síndrome de Apnea del Sueño Infantil.

A continuación, se presenta una serie de recomendaciones nutricionales y de estilo de vida, con el objetivo de mejorar el estado de salud general de los niños y adolescentes.

Infancia

En general se recomienda que se realicen más de 4 comidas/día y que la mayor parte de los alimentos se consuman en las primeras horas del día. Dado que las necesidades energéticas aumentan durante la infancia para hacer frente a esta etapa de crecimiento rápido, se recomienda un hábito alimentario en el marco de la dieta mediterránea, cuidando especialmente el aporte de proteína, calcio, hierro y vitaminas A y D.

Una dieta baja en grasa y alta en fibra (recomendable en los hábitos saludables de los adultos) puede no ser la más adecuada para esta etapa de la vida puesto que durante la infancia es necesario el consumo de alimentos altos en calorías incluidos en pequeñas y frecuentes comidas.

Un hábito nutricional saludable durante la infancia ha de verse acompañado por un estilo de vida que implique una actividad física regular, así como evitar el exceso de horas ante el televisor, conducta que favorece el consumo de determinados alimentos ricos en grasas saturadas y calorías.

Adolescencia

Esta época de rápido crecimiento y desarrollo, demanda mayores necesidades de energía y algunos nutrientes. Esta demanda ya es diferente en chicos y chicas. Es muy importante instaurar correctos hábitos alimentarios y de actividad física, puesto que el problema del sobrepeso y la obesidad es especialmente importante a estas edades.

Tras la aparición de la menstruación, las chicas necesitan más hierro para reemplazar las pérdidas menstruales. En torno a un 4% de los chicos y un 11% de las chicas suelen presentar anemia.

El consumo de alimentos ricos en vitamina C (naranja, zumo natural de naranja, kiwi, etc.), junto con las comidas, puede ayudar a incrementar la absorción del hierro.

Se debe cuidar también la ingesta de calcio. El rápido aumento en esta etapa de la masa ósea hace que los requerimientos de calcio sean mayores que en adultos.

La adolescencia es una etapa de la vida caracterizada por profundas modificaciones físicas, psíquicas, emocionales, sociales y del comportamiento. En relación al comportamiento alimentario del adolescente ésto se traduce en una anarquía en la elección de los alimentos y en el ritmo y manera de nutrirse

Es muy importante en estas edades respetar las cuatro comidas fundamentales, evitando su sustitución habitual por “snacks”, bocadillos, platos precocinados, etc.

Los adolescentes son también especialmente receptivos a la denominada comida rápida, “fast food”, que son alimentos con alto contenido energético, en grasa, azúcar y sal y bajo contenido en fibra y otros nutrientes, por lo que es conveniente evitar su consumo habitual Por otro lado, las bebidas carbónicas (cola), cuyo consumo ha aumentado extraordinariamente en los últimos años, son las preferidas de los adolescentes y son quizás la forma más importante de ingesta de azúcar. Algunos estudios indican que el aporte de calcio puede quedar reducido hasta en un 20% en los adolescentes que consumen con frecuencia refrescos. Es importante informar a los adolescentes de los inconvenientes que supone sustituir la leche por los refrescos en sus dietas.