Asociación Asmatológica Catalana (AAC)
Teléfono: 934 510 993 / 609 166 166
www.asmatics.org
Asociación de Asmáticos Madrileños
Teléfono: 915 491 541
Asociación Española de Alérgicos a Alimentos y Látex
Teléfono: 914 295 086
European federation of Asthma and Allergy Associations EFA - Bruxelles (Bélgica).
Teléfono: +32 2 646 99 45
El Portal del Asma
www.respirar.org
Guía española para el Manejo del Asma (GEMA)
www.gemasa.com
Organización Mundial de la Salud
www.who.org
Sociedad Española de Alergia e Inmunología Clínica.
www.seaic.es/iniweb
Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)
www.separ.es
Educación para la salud ASMA
Administración de la medicación antiasmática
Los medicamentos han de llegar a la pared de los bronquios. Pueden hacerlo transportados por la sangre (pastillas, inyecciones, etc.) o por el aire al respirar (inhaladores o aerosoles). En general, la mejor forma de administración de la medicación para el tratamiento del asma se lleva a cabo mediante la técnica inhalatoria por medio de unos dispositivos que llamamos inhaladores.
Tanto los medicamentos de rescate como los preventivos se administran mediante el sistema de inhalación. Esta vía de inhalación presenta las siguientes ventajas:
- El medicamento llega mejor al lugar donde se precisa y ejerce su acción rápidamente.
- Sólo es necesaria su aplicación en pequeñas dosis para que hagan su efecto.
- Producen menos efectos secundarios que los administrados por otras vías.
El inconveniente del sistema de inhalación es que para que el medicamento llegue en cantidad suficiente a los bronquios se necesita que la persona que utiliza el inhalador lo sepa utilizar muy bien. Hay personas que tienen problemas con el sistema de inhalación presurizado que implica “apretar y respirar”, de modo que buena parte del medicamento tiende a depositarse en la parte posterior de la garganta, en vez de llegar a los pulmones. Para evitar este problema, se recomienda que se haga uso de un espaciador, que tiene forma de pipeta y aumenta la distancia entre el inhalador y la boca. Estas cámaras espaciadoras deben lavarse con frecuencia con agua y jabón y reemplazarse cuando se aprecien grietas, fisuras o cuando la válvula no funcione.
Se recomienda la utilización de los sistemas de inhalación de polvo en la que no sean necesarios la sincronización entre “apretar y respirar”, de modo que la medicación que se encuentra en un pequeño depósito del inhalador, entre en la vía respiratoria simplemente al realizar una inspiración profunda. Existen dos tipos de inhaladores en polvo:
- Inhaladores multidosis: en un solo inhalador hay preparadas muchas dosis del medicamento disueltas en un polvo muy fino.
- Inhaladores monodosis: se debe depositar cada dosis (habitualmente en forma de cápsula o pastilla) en el dispositivo para poderlo tomar.








