Educación para la salud SAOS
(Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño)

Definición
La apnea obstructiva del sueño consiste en la aparición repetida de episodios de obstrucción faríngea completa (apneas) o parcial (hipoapneas) durante el sueño que se producen como consecuencia de un mayor o menos grado de colapso de la vía respiratoria. El término apnea implica el cese del flujo aéreo durante un período mínimo de diez segundos. El concepto de SAOS se reserva habitualmente para denominar a la situación en la que las apneas obstructivas se asocian con rasgos funcionales significativos como son las desaturaciones de oxígeno y sintomatología derivada de la fragmentación del sueño como es la somnolencia diurna. Las secuelas a largo plazo del SAOS incluyen incremento en la morbilidad cardiovascular, en la mortalidad, empeoramiento en las funciones neuropsicológicas y excesiva somnolencia diurna.
El SAOS se caracteriza por incluir síntomas diurnos y nocturnos. De los síntomas nocturnos, desde una perspectiva de intervención psicológica, destacan la fragmentación del sueño y la excesiva sudoración. Los pacientes con SAOS tienen un sueño fragmentado del que en ocasiones el paciente no es plenamente consciente y que traduciría la polisomnografía en un aumento del número de despertares y del de activaciones electrofisiológicas parciales (arousales). La sudoración nocturna se relaciona con la propia agitación del sueño y el exceso de peso, y es referida por casi dos tercios de los pacientes con SAOS.
La sintomatología diurna del SAOS incluye una somnolencia excesiva diurna, cambios en la personalidad de paciente, problemas sexuales, cefaleas y pérdida de audición. La excesiva somnolencia diurna es la consecuencia fisiológica de la deprivación de sueño. Ésta se convierte en una queja muy recurrente en los pacientes con SAOS. Las consecuencias más frecuentes de esta somnolencia diurna son las siguientes: conductas de carácter automático, deterioro del rendimiento, incapacidad o dificultad para concentrarse, deterioro de la memoria y el enjuiciamiento, incapacidad para tomar decisiones, e, incluso, desorientación temporal y confusión matutina.
En cuanto a los cambios de personalidad en el paciente relacionados con la enfermedad, destacan la agresividad, irritabilidad, apatía, ansiedad y reacciones depresivas. Entre los factores que pueden agravar el SAOS hay que destacar que el consumo alcohol a última hora de la tarde o noche, ya que aumenta el número de obstrucciones y prolonga su duración. Por otra parte, el consumo de tabaco o ser fumador pasivo, como en cualquier otra enfermedad respiratoria crónica, contribuyen a la exacerbación de los síntomas del SAOS. La educación para la salud para pacientes diagnosticados de Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño incluye una serie de medidas conductuales de carácter higiénico-sanitarias expuestas a continuación.
Abandono de hábito tabáquico
Si usted es fumador activo y padece SAOS, debe abandonar el consumo de tabaco, ya que es una sustancia que lleva un alto contenido de sustancias tóxicas para su salud, como por ejemplo los alquitranes, causantes del cáncer en varios órganos vitales, o el monóxido de carbono, que daña las arterias de nuestro organismo. También contiene sustancias oxidantes que producen bronquitis crónica e irritación de ojos, nariz y garganta, además de nicotina, que es una droga con tanta capacidad adictiva como la heroína y que es la responsable de la adicción que crea el consumo de tabaco. El abandono del consumo de tabaco le proporcionará múltiples beneficios (Anexo Beneficios de abandono del tabaco) Por último, le proporcionamos una breve Guía práctica para dejar de fumar, donde se le proporcionan instrucciones y se le dan consejos a la hora de iniciar el abandono de consumo de tabaco (Anexo Decálogo para dejar de fumar y Guía práctica para dejar de fumar)
Abandono de la ingesta de alcohol
Los pacientes diagnosticados de síndrome de apnea obstructiva del sueño deben evitar el consumo de alcohol, dados los efectos adversos que esta sustancia desencadena en el organismo. No debemos olvidar que el alcohol facilita la aparición de cuadros de apnea y participa en la aparición de somnolencia diurna excesiva dado sus efectos como depresor del sistema nervioso central. Por último, recordamos a los pacientes diagnosticados de SAOS que la combinación de episodios de apnea durante la noche, responsables del sueño fragmentado, y el consumo de alcohol, se encuentran en la base de numerosos accidentes de tráfico.
Reducción del peso
Tratamiento dietético.
Programa de ejercicio físico.
La reducción del peso corporal es un factor determinante relacionado con la mejoría del cuadro clínico del SAOS. Por tanto, se recomienda a aquellas personas diagnosticadas de SAOS y con cierto sobrepeso, la práctica de ejercicio físico. Si es necesario, se debe consultar con el médico de cabecera acerca de aquellas prácticas deportivas más aconsejables para la pérdida de peso.
Higiene del sueño
Para la mayoría de las personas, quedarse dormidas y mantener el sueño sin sobresaltos ni despertares durante toda la noche, es parte de un proceso natural. Se ha observado que aquellas personas que muestran una etapa de sueño satisfactoria tienen precisamente un estilo de vida y hábitos alimenticios que promueven una buena conciliación y mantenimiento del sueño. Dichos hábitos y conductas se definen como “higiene del sueño”. Con la expresión higiene del sueño se describen distintas pautas de comportamiento que conducen al sueño. Algunas de ellas aparecen en el
Tratamiento postural
Resulta de esencial importancia tomar conciencia acerca de la importancia que tiene la postura que se mantiene mediante el periodo de sueño, como medida coadyuvante a la mejoría del cuadro. La importancia de la postura al dormir es evidente al punto que algunos pacientes con roncopatía crónica sólo presentan los ronquidos y los episodios de apnea en la postura decúbito supino (boca arriba). Por tanto, se recomienda no descansar boca arriba. Con ello no sólo dejarán de roncar, sino que mejorarán el cuadro clínico. La postura más útil es la decúbito lateral (dormir de lado), ya que es mejor soportada que la decúbito prono (dormir boca abajo).








