Educación para la salud SMSL
(Síndrome de Muerte Súbita del Lactante)
Definición
El síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) es la muerte repentina e inesperada de cualquier lactante o bebé menor de un año de edad, en la cual una autopsia no revela una causa explicable de muerte. Como la mayoría de los casos se producen mientras el bebé duerme en su cuna, este tipo de muerte recibe a veces el nombre de “muerte en cuna”. Pero hay que aclarar que la cuna no es la causa del SMSL. No obstante, otros aspectos relacionados con el sueño del bebé sí aumentan el riesgo del SMSL.
Causas e incidencia del SMSL
La causa del SMSL se desconoce, pero existe una gran cantidad de evidencia científica que nos permite afirmar que los bebés fallecidos a causa del SMSL nacen con una anormalidad en su cerebro que los ubica en una situación de vulnerabilidad con respecto al SMSL. Varias investigaciones realizadas directamente en víctimas del SMSL revelan que estos bebés poseen una anormalidad en el “núcleo arcuatum”, región del cerebro que controla la respiración, la frecuencia cardiaca, la termorregulación y los despertares durante el sueño. Del mismo modo, los bebés que nacen con otras anormalidades en el cerebro o en su cuerpo, también resultan más vulnerables a una muerte súbita e inesperada. El origen de estas anormalidades podría encontrarse en una exposición del feto durante el embarazo a alguna sustancia tóxica o a la falta de algún elemento vital en el ambiente, como la suficiente cantidad de oxígeno.
Por otro lado, existe un grupo de bebés más vulnerable al SMSL. A continuación se enumeran los bebés que se tienen mayor riesgo de sufrir este síndrome:
- Los hijos de madres quienes durante su primer embarazo tenían menos de veinte años.
- Los hijos de madres que no realizaron los adecuados controles prenatales.
- Los bebés prematuros y aquellos que presentaron bajo peso al nacer, así como los bebés de nacimientos múltiples (mellizos, trillizos, etc.)
- Los hijos de madres que fumaron durante el embarazo o después de nacer el bebé.
- Los bebés que son acostados boca abajo.
Recomendaciones básicas para evitar la SMSL
En cuanto a la incidencia del SMSL, este síndrome es la principal causa de muerte de bebés entre un mes y un año de edad. El SMSL tiene más probabilidades de ocurrir entre los 2 y los 4 meses de edad. El 90% de las muertes se producen antes de los seis meses. Luego el riesgo comienza a disminuir. Existe un aumento de la incidencia durante los meses de invierno y se alcanza el tope máximo en enero; a su vez, la incidencia del SMSL es mayor en los nativos americanos yen las personas de raza negra.
Acostar al bebé boca arriba
Se recomienda acostar al bebé boca arriba desde el principio para reducir el riesgo de muerte súbita. Resulta habitual que a partir de los 5 ó 6 meses los bebés se den la vuelta. Esto no se debe impedir, ya que el riesgo de muerte súbita disminuye considerablemente a esta edad. Por tanto, no es necesario estar constantemente vigilando la postura del bebé a esta edad. Simplemente, hay que darle la vuelta cuando encontremos que el bebé duerme boca abajo.
No fumar en presencia del bebé ni en sus dependencias
Fumar durante el embarazo hace que aumente el riesgo de muerte súbita. Esta conducta debe incluir al padre. A su vez, durante los primeros meses de vida del niño, el hábito tabáquico triplica la incidencia del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Por otro lado, existen evidencias acerca del riesgo que tienen los bebés expuestos al humo del tabaco después de su nacimiento de sufrir SMSL. Por tanto, el bebé no debe permanecer en ambientes donde se esté fumando. Del mismo modo, se debe evitar fumar en las dependencias del bebé.
Mantener al bebé con una temperatura adecuada
El bebé no debe tener ni mucho frío ni mucho calor. No conviene abrigar demasiado a los bebés puesto que esto aumenta el riesgo de muerte súbita ni mantener encendida la calefacción toda la noche. Se recomienda una temperatura de 18º C en la habitación del bebé. Los bebés eliminan el exceso de calor por la cabeza, por lo que ésta no debe ser cubierta. Del mismo modo, cuando se entre en un lugar cerrado se ha de quitar al bebé el gorro, guates y demás ropa de abrigo. Una recomendación a la hora de acostar al bebé es colocarle de tal forma que sus pies queden a los pies de la cuna. Con esto evitamos que a los bebés se les quede la cabeza tapada con las sábanas y, por tanto, reducimos el riesgo de muerte súbita. Además, sólo se le cubrirá con la ropa de cama hasta las axilas, sacando sus bracitos por fuera de la sábana y/o manta, para evitar así que con sus movimientos su cabeza pueda quedar tapada.
Otras recomendaciones
- Amamantar al bebé cada vez que lo pida, puesto que la lactancia materna es un factor protector de la salud del bebé.
- Se aconseja utilizar ropa de cama fina en lugar de edredones, colchas o almohadas. En la cuna no debe haber juguetes y peluches.
- Se recomienda que el bebé duerma en la misma habitación que los padres durante los primeros 6 meses.
- Se debe evitar dormir con el bebé en un sofá.
- El bebé no debería dormir en la cama con los padres si alguno de ellos fuma, bebe alcohol, toma alguna droga o medicamento o se encuentra muy cansado.








