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¡Respire Tranquilo!

1. INTRODUCCIÓN

Este documento de educación sanitaria pretende dar una serie de consejos a los pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) acerca de cómo mejorar su respiración.

Respirar es vivir, y sin respirar nuestra existencia sería imposible. Pretendemos por tanto ayudar al paciente en algo tan elemental que millones de personas en el mundo lo realizamos unas 20.000 veces al día, pero que deteriora la calidad de vida de quién padece alguna patología respiratoria crónica.

Esperamos que el documento le sea útil, y sencilla su comprensión.

No dude en consultar a su médico, fisioterapeuta o a nuestro personal de enfermería cualquier duda que le surja en el desarrollo de los ejercicios que debe realizar.

La constancia en la realización de la fisioterapia respiratoria es clave para lograr los objetivos que todos deseamos que usted alcance, por lo tanto tómeselo con calma y ¡Respire Tranquilo!

2. LA RESPIRACIÓN

Suele decirse que existen tres tipos de respiración:

  • Externa.- Abarca desde la inspiración y espiración, hasta el intercambio de gases entre las células sanguíneas y el aire que respiramos.
  • Interna.- Es el metabolismo gaseoso entre la sangre la sangre y los tejidos, o dicho de otra forma, cuando las células extraen el oxígeno de la sangre y entregan el anhídrido carbónico.
  • Celular.- Es el proceso mediante el cual las células utilizan el oxígeno para oxidar los nutrientes que le aporta la sangre y así poder vivir.

Nuestra guía se centrará en la primera de ellas, la respiración externa.

3. RECUERDO ANATÓMICO Y DE FUNCIONAMIENTO DEL APARATO RESPIRATORIO

Las vías respiratorias son: la nariz, la garganta, la laringe, la traquea y los bronquios.

Se conocen como vías altas a la nariz y la garganta, y vías bajas a la laringe la traquea y los bronquios.

Por las vías aéreas transcurre el aire que respiramos.

También tenemos dos pulmones, uno derecho y otro izquierdo.

El pulmón derecho tiene tres lóbulos, mientras que el izquierdo solo tiene dos, ya que en ese lado se encuentra el corazón.

Nuestros pulmones se encuentran dentro de la cavidad torácica de una forma hermética, por lo tanto no hay aire fuera de ellos.

Los pulmones se encuentran delimitados en todo su contorno por la caja torácica, y en la base por el músculo diafragma.

La caja torácica y los pulmones están separados por una piel muy fina, brillante y resbaladiza a la que se denomina pleura. Gracias a ella los pulmones no rozan con la caja torácica.

El diafragma es el músculo pulmonar más importante. Separa nuestros intestinos del corazón y los pulmones, y tiene forma de cúpula.

Cuando nuestro músculo diafragmático se contrae, los intestinos son empujados hacia abajo, y entonces deja de parecer una cúpula para quedarse plano.

Entonces los pulmones se ensanchan provocando una presión negativa que hace que el aire entre en ellos, tal y como lo haría un fuelle.

Si respiramos lenta y profundamente y ponemos una mano sobre nuestro vientre observaremos como éste se abomba y dilata.

También lo hace el tórax gracias a la presión ejercida por los pulmones sobre los músculos intercostales.

Al final de la inspiración, se afloja la tensión de los músculos respiratorios y las fibras elásticas de los pulmones vuelven a contraerse así el diafragma sube de nuevo y adopta la forma de cúpula, la caja torácica desciende y llega la espiración.

Dentro de los pulmones las vías respiratorias se ramifican una y otra vez hasta que llegan a convertirse en finísimos conductos, al final de ellos aparecen unas dilataciones como si fueran uvas en un racimo, son los alvéolos.

Del mismo modo, los vasos sanguíneos que transcurren por el pulmón también se van ramificando una y otra vez hasta que se convierten en finos capilares.

Llega un momento en el que lo único que separa al aire de la sangre son las muy delgadas placas celulares de los alvéolos pulmonares. Es entonces cuando el oxígeno entra en la sangre y el anhídrido carbónico de la sangre pasa a los alvéolos.

4. TÉCNICAS RESPIRATORIAS

Estas técnicas le ayudarán a respirar mejor, para ello debe ser constante y realizarlas unas dos veces al día (drenajes, clapping ) y automatizar las formas de respirar para que llegue un momento en que no piense cómo tiene que hacerlo.

Las técnicas más importantes son:

  • Respiración soplante.
  • Tos eficaz.
  • Respiración abdominal.
  • Bloqueo nasal.
  • Drenaje postural.
  • Clapping.
  • Ejercicios respiratorios.

Gracias a estas técnicas conseguiremos:

  • Evitar el colapso de la vía aérea.
  • Liberar nuestros bronquios de mucosidades.
  • Relajar nuestra musculatura intercostal.
  • Mejorar el metabolismo del intercambio de gases.
  • Dersarrollar una espiración mejor.
  • Evitar la estenosis de laringe.
  • Disminuir la ansiedad y el miedo porque sabremos respirar.

4.1 Respiración soplante.

Consiste en efectuar las espiraciones de forma inconsciente y automática con los labios fruncidos.

Esto tiene un gran efecto sobre las vías respiratorias altas y bajas. Haciendo este ejercicio evitaremos los colapsos traqueobronquiales y bronquiolares, cosa que podría ocurrir si soltamos el aire de golpe. Realmente lo que hacemos es poner el freno de nuestros labios a la salida del aire, de modo que este salga lentamente.

Para ello inspire lentamente por la nariz, y suelte el aire por la boca poniendo como si fuera a silbar.

4.2. Tos eficaz.

Consiste en iniciar el golpe de tos al final de la espiración siempre que exista material para ser expectorado.

Evitará de ese modo el agobio de una tos improductiva y limpiará de secreciones sus bronquios.

Para conseguir una tos eficaz, inspire profundamente y suelte despacio el aire por la boca mientras dice “sch” tal y como si quisiera indicar a alguien que se calle, continúe expulsando el aire hasta que se produzca el golpe de tos.

Intente toser tres veces hasta conseguir la expulsión de la mucosidad.

No tosa nunca con la garganta, es molesto, inútil y doloroso.

Si tiene un acceso de tos improductiva irritativa pruebe los siguientes ejercicios.

  • Intente retener el aire cuando inspire, pero no se esfuerce demasiado.
  • Respire despacio y superficialmente. No respire profundamente.
  • Ponga la mano frente a su boca y tosa sobre ella.
  • Utilice medidas complementarias como beber algo caliente, chupar un caramelo, comer algo, tragar saliva, hacer vahos , etc.

4.3. Respiración Abdominal.

Debe hacerla inconsciente y automáticamente.

Relaje la pared abdominal durante la inspiración, y contraígala en la espiración.

4.4. Bloqueo nasal.

Con este ejercicio conseguirá aumentar el trabajo del diafragma y de los músculos intercostales, y mejorará el intercambio gaseoso.

Siéntese erguido en una silla y tápese uno de los orificios nasales, inspire lenta y profundamente por la fosa nasal libre y espire con los labios fruncidos.

Cambie de fosa nasal libre y repita el ejercicio.

Realícelo durante unos minutos.

4.5. Drenaje.

Consiste en una serie de posturas cuyo objeto es que mediante la ayuda de la gravedad se drenen de secreciones los diferentes segmentos y lóbulos pulmonares.

Estas posturas le habrán sido enseñadas por su fisioterapeuta.

Utilizando un par de veces al día esta técnica usted reducirá el riesgo de neumonías por acumulación de secreciones.

Su médico y su fisioterapeuta le dirán cuales son las posturas que debe realizar dependiendo de los segmentos que tenga más afectados.

Durante el drenaje postural puede pedir a un familiar que le haga maniobras de clapping, y usted puede toser.

4.6. Clapping.

Consiste en percutir con los bordes cubitales de la mano, puesta en forma de ventosa, el tórax. Así facilitará la movilización de secreciones y su expulsión.

4.7. Ejercicios respiratorios.

Pretenden reforzar sus músculos respiratorios para conseguir una mejor ventilación.

Elija aquellos ejercicios que le agraden más y realícelos varias veces al día durante unos diez minutos cada vez.

Respiración Abdominal.

Túmbese boca arriba en la cama y coloque las palmas de las manos sobre su abdomen.

Inspire tranquilamente por la nariz y espire por la boca con los labios fruncidos.

Respiración Costal.

Igual que el anterior, pero colocando las palmas de las manos sobre la caja torácica.

Respiración a la espalda .

Igual que las anteriores pero con una mano en la espalda. Cambie de mano cada dos o tres respiraciones.

Recomendaciones sobre los ejercicios.

Todos los ejercicios, drenajes etc., convienen ser realizados con el estómago vacío.

Realice los ejercicios lo mejor posible.

Practíquelos en lugares tranquilos al objeto de que se concentre en ellos.

Realice cada ejercicio varias veces consecutivas.

Recomendaciones sobre la vida cotidiana.

Tareas domésticas.

Tenga de forma accesible todos los utensilios que suele utilizar con frecuencia, colóquelos a la altura de los ojos, así no tendrá que agacharse o izarse.

Reparta el peso de sus compras en dos bolsas.

Elimine ambientadores de su hogar.

No trabaje a ras de suelo, no se agache a ser posible.

Cada vez que se fatigue recuerde hacer la respiración de los labios fruncidos.

Las escaleras.

Las escaleras son un mal amigo para los pacientes con patologías respiratorias, intentaremos ayudarle con algunas técnicas.

Para subir peldaños, inspire por la nariz y suba dos peldaños, luego espire con los labios fruncidos y suba otros dos o tres peldaños. Descanse cuando la disnea sea intensa.

Para bajar la escalera, Baje despacio manteniendo una respiración relajada y uniforme, si se produce disnea deténgase y descanse. No deje de espirar con los labios fruncidos.

Esta técnica también le servirá para subir cuestas.

Por último, adapte todos los ejercicios a sus capacidades y necesidades, todo este documento solo pretende servirle de guía, pero en ningún caso pasa de ser un grupo de técnicas que usted puede utilizar, pero al final la decisión de hacerlo es suya.